jueves, 6 de febrero de 2014


HARRY'S PLACE


El "Boss" entre todos los "bosses" no merece la falta de tiempo que tengo actualmente para él, pero una cosa, le prometo que vuelvo para quedarme y que mi pequeño homenaje en forma de un sutil y y subjetivísima descripción de su nuevo trabajo de estudio encontrará continuidad en el oscuro de las noches manzanareñas.

El segundo tema de High Hopes se llama Harry's Place y camina en la linea de otros, antaño clásicos como Into the Fire o Mary's Place, todas con algo en común: La intencionada o expontanea relación con la temática The Rising para la apertura del nuevo álbum, de hecho Harry's Place es un descarte del álbum repleto de himnos gospel y de hermandad tras la etapa post Torres Gemelas. Tras construirnos su visión de la crisis en Wrecking Ball, Springsteen quiere lanzar un nuevo grito hacia la unidad entre pueblos y hermanos, al menos en los primeros compases del álbum. Este segundo track suena asi:


Qué les parece? a mí que Bruce la ha cagado pero bien, o no? este tema parece ser uno de tantos tan enigmático y ácido de todos aquellos que el de New Jersey ha escrito... Me parece que la ha cagado porque le falta algo que hubiera convertido Harry's Place en uno de los temas de su carrera, le falta precisamente romper en la parte del estribillo, eliminar tanta asequible artificialidad de la producción de Ron Aniello y fusionar la canción con el rock más cortante que sabe hacer la E-Street Band. Un par de estrofas con su pulmón gritando a toda máquina hubieran destronado el The Day After del Conde Bowie como la mejor producción rockera del año. Pero como Little Stevie decía, a Bruce no le gustan los grandes exitos, aquellos que traigan consigo una fórmula sencilla para sonar en la radio. El Boss con 64 años se ha ganado a pulso el beneficio de la duda y el que tengamos en cuenta estos pequeños detalles, sobre todo aquellos que nos consideramos fervientes servidores. El resultado es un medio tiempo rockero, sobreproducido; aquí los ritmos funkies de Tom Morello casan estupendamente, con artificios cercanos al ¿Techno?¿electrónica? La voz de Springsteen acompañada de una melodía intrigante, a veces casi hablada, parece la de un seductor de medio pelo pero resultón, amante de la medianoche y del amor fácil pero aparentemente sincero. La tecnología consigue introducir al malogrado Clarence Clemmons al saxofón que no hace más que reafirmar esa atmósfera fiable pero mentirosa. Seguramente Harry's Place por su falta de fuerza no percutirá ninguna estación de radio moderna, hasta puede ser un constante descarte en los shows en vivo por eso el mundo ignorará su importancia lírica que bien analizada podría dar tanto de que hablar como un Born in The USA cualquiera. Harry's place es una canción con el cartel de DANGER en letras mayúsculas si circula cerca de la Casa Blanca. El beneficio de la duda del que hablaba arriba no me deja pensar otra cosa sino que estas frases:

When Harry speaks it's Harry's streets, in Harry's house it's Harry's rules
You don't wanna be around, brother, when Harry schools
It's Harry's car, Harry's wife, Harry's dogs run Harry's town
Your blood and money spit shines Harry's crown
You don't fuck with Harry's money, you don't fuck Harry's girls
These are the rules, this is the world
(When you bring it on down to Harry's Place)
(Bring it on down to Harry's Place)

Esta canción amigos está dirigida a alguien que quiere dominar el mundo mediante la democratización disfrazada de sus propias leyes. Una iracunda crítica metafórica para/por los Estados Unidos de Norteamérica que se han apoderado de todo lo que han y no han podido.
Para quien diga que High Hopes viene cargado de pocos argumentos que pongan esta canción al lado del más celebrado de la cuenta We Take Care of our Own me juego mi c800 a que Springsteen estaba pensando en una persona que cuida solo de lo suyo cuando rescató Harry's Place de las catacumbas de tinta revuelta de su ya malgastado cuaderno amarillo. Una pista, no es de raza blanca y lleva traje.

En resumen se puede decir que este segundo tema y el primero propio de High Hopes, se debería convertir en la típica canción que acabamos apreciando con el tiempo y a medida que la escuchamos más veces, además consigo trae una atractiva experimentación melódica que no desentona con Springsteen ni con su voz más áspera cantando varios tonos por debajo de lo normal. Falta de una parte más potente y rockerilla para convertirse en algo grande pero eh, gracias Bruce, porque ahora yo mismo puedo componer lo que tu dejaste a medias.


jueves, 9 de enero de 2014

BRUCE SPRINGSTEEN, EL JEFE QUE NO DESCANSA.



Dicen que para que una pequeña empresa funcione, una de las mayores motivaciones es ver a tu jefe dando el callo incluso más que tu mismo. Pues bien, Springsteen, declarado jefe de la empresa musical y la industria rock and roll nos regala un disco entre la sorpresa y la sospecha que nos mostraba una ya maratoniana gira de dos años que van para tres. “High Hopes”, su decimoctava experiencia en el estudio tiene pinta de ser su última gran obra, al estilo Woody Allen, Bowie o el celebrado “Tempest” del maestro Dylan. Sorpresa porque la promoción ha sido escasa, el lanzamiento así como de repente, menos de dos años ha del “Wrecking Ball”, la sospecha, porque en tiempos de caza todo son tiros, y Springsteen había lanzado ya varios certeros en la segunda etapa del “Wrecking Ball Tour”.

Vale lo admito, aún no he escuchado todo el disco por la falta de tiempo, y dinero, que aunque no lo parezca es muy importante, pero más sabe el loco en su casa que el cuerdo en casa ajena, y el que se mancha de tinta virtual estas manos está tan loco como/con Springsteen. A bote pronto parece la siguiente vuelta de tuerca que le faltaba a “Wrecking…”, El folk orquestal suena más a folk orquestal, el funeral de Clarence Clemmons ha concluido y su hueco ahora si lo ocupa el cuadro de vientos, Tom Morello suena chingón (aunque su “Arm the Homeless” me siga chirriando fuera del metal) “The Ghost of Tom Joad” pasa de monumento de la música a patrimonio de la humanidad y además Springsteen asegura por unos cuantos de los grandes el futuro de las bandas que ha versionado.



“High Hopes” es un disco que contiene versiones, temas propios y outtakes post 11S.

Suena fresco, suena Springsteen, suena al último eslabón de la cadena de la sociedad que montan los perros de Wall Street y demás personajes con corbata. Aquí va el primer disparo del forajido de New Jersey.

1. HIGH HOPES

El primer tema del disco, además elegido como single, ha sido durante poco más de 9 meses un sospechoso habitual, había enseñado la patita pero no su cuerpo entero. Versión del tema homónimo de los australianos The Havalinnas que de repente ven como su nombre figura en la primera plana de los festivales de medio mundo. Obviamente y en un nuevo arrebato Springsteengniano y con detalles que lo convierten en el más mandón entre los jefes, este fue un tema interpretado durante la gira australiana y neo-zelandesa allá por marzo, época en la que los mafiosos iban calentando sus billeteras y entre ellos repescaron a Little Steve para volver a la pequeña pantalla. Su substituto: no podía ser otro que Tom Morello. Y además suena la mar de bien:


La historia de amor de Bruce con este tema comenzó allá por los ya lejanos 90 cuándo la grabó con la E-Street Band en una de esas esporádicas reuniones para la sesión del "Blood Brothers" ahora, nos la regala envuelta en el papel de regalo casi sacro que son sus más clásicos himnos. Musicalmente "High Hopes" gana por goleada a la versión original y a la suya propia, gana un 80% de los enfrentamientos con "We Take Care of Our Own", por aquello del músculo y el poderío físico de hacer todo más grande, y es la candidata número uno a abrir todos sus conciertos de 2014, 2015 o cuanto se alargue la gira. 

Ciertamente esta track le viene al de Freehold como tractor al granjero ya que sigue siendo un abrazo a la sociedad y la unidad con la que Springsteen se nos dirige en su particular visión del nuevo mundo, la resultante por la cuestión Al-Qaeda.

"Give me help, give me strenght
Give me a soul, give me peace
Don't you know these days you pay for everything
Got High Hopes

Nada muy diferente a "The rising" pero funciona, para meterte al público en el bolsillo, para cantar a voz pelada desde el graderio o la pista. No obstante hecho de menos más rabia y decibelios desde la garganta del Boss, que la conserva intacta. La sección de vientos tras cada grito de esperanza suena a descomunal, como un ejercito respaldándote y ayudándote a salir de tus problemas. Tom Morello es Tom Morello y se comporta como Tom Morello. Mención especial para la brega de incombustible Gary Tallent, su bajo es el Makelele del rock and roll, se nota cuando falta porque cumple con su trabajo con precisión de relojero. En principio parece un tema en el que se lucirá mucho más el percusionista de apoyo que tanto nos descuadraba en la pasada gira: Everett Bradley, calienta que vas a salir.