jueves, 7 de julio de 2016

EL BREXIT LO GANA HOLLANDE.

Como me han puesto estos días esos paletos ilustrados que se dejan impresionar por el músculo ajeno. En cuantos manicomios me habrán imaginado algunos al afirmar que esta noche llegaba el gran descalabro de la Alemania de Löw en la Euro 2016. No lo neguemos a todos nos gusta el sadomasoquismo y la respuesta simplona que nos otorga la subyugación en la que somos educados en el mundo occidental. No nos damos cuenta pero todos somos pequeños robots manejados por el capitalismo por mucha revolución podemista o cholista que queramos llevar a cabo. Estoy hasta los cojones de escuchar durante toda la semana como se nos hace el culo agua con esta débil Mannschaft que solo tocó el cielo en aquella noche maravillosa del 7-1 a Brasil. La derrota de Alemania hoy tiene dos claros culpables; el guardiolismo y que Merkel se ha convertido en nuestro grano en el culo de la actual polarizada Europa.

La filosofía barata del fútbol único, el guardiolismo que pareció que cambiaría la historia balompédica de la selección más exitosa del continente ha decapitado por completo a la supuesta nueva dictadura tras la caída del imperio español. Hoy en día nos encontramos con una Alemania totalmente desnaturalizada, confundida y sobrevalorada, como su sobrevaloradísimo Özil, convertido en martir en nuestra España porque aquí creemos que un amiguito de Sergio Ramos, el modelo para nuestra juventud, nunca puede pecar. Como todos esos otros Kimmich, Kroos o Schweinsteiger que juegan en posiciones cambiadas y desorientadas porque el genio de Sant Pedor así lo inventó en su eterno diálogo con la divina providencia. Me río cuando se teme a Alemania de verdad, Guardiola es otro fascista como todos nosotros, otro prevaricador que mete al cantante del area pequeña Neuer entre los 5 mejores porteros de Europa.
Aunque sabemos que el marketing elegirá a Ronaldo, Griezmann es la absoluta estrella de esta Euro.

Es demasiada e incluso ingrata sorpresa el hecho de que Francia no gane esta Eurocopa porque en pleno 2016 la política se ha convertido ya en un instrumento más importante que el propìo fútbol cuando se trata de nuestro entretenimiento. Son demasiadas coincidencias como que Platiní sea el presidente vitalicio de la UEFA. Francia siempre estará en deuda con su chovinismo y su otrora potencialidad del mundo conocido, tras el Brexit, nuestros vecinos se ven con armas y razones como para encabezar de nuevo el rumbo de la economía de los Estados Unidos Europeos, visto el respeto que se ha perdido al neoabsolutismo de Angela Merkel y el daño que Alemania produjo al continente en el siglo XX no se me ocurre otro ganador que no sea Francia y en el fondo me alegro.

Me alegro porque Griezzmann nunca entrará en las quinielas del podio del balón de oro donde la caspa periodística siempre considerará superiores a sus totems Ronaldo, Ramos o hasta Pedrito y Del Bosque. El Principito francés es ya una de las leyendas actuales de Europa porque es pura sangre y pura inteligencia. Me jode por la absoluta mediocridad de Deschamps que ni sabe a que juega ni sabe porque se cree uno de estos palurdos modernos como el coprófago Löw, el filósofo Guardiola o ese nuevo Dios de Madera llamado Paco Jémez. Creo que la pelea de "Gallos" entre Francia y Portugal está sospechosamente decantada para los galos a no ser que la eterna flor en el culo de CR7 en las finales tenga algo que decir.