Quiso ayer el vasco cargarse el segundo tumor más gordo que tenía el conjunto nacional después de Villar, la ausencia de Iker Casillas suena a pataleta tonta, al aquí estoy yo para hacer mis argumentos creibles y esa tan falsa valentía que apremia a los muy señores mediocres en plena época de las redes sociales, y de mediocridad el señor Lopetegui sabe un poco...
Este ex portero suplente del suplente en tiempos decidió cometer atrocidades como saquear en la cadena de Miliquito, el Castilla, el Oporto simplemente por tratarse de un entrañable miembro del circo de los horrores que es el fútbol lleno de frikis que apadrina a inútiles como Guti o Iturralde tras la retirada. Como España es un país que acoge y agasaja al delincuente ahí está esa enfermedad terminal llamada Iker Casillas al que se le ofrece ser el primer ayudante del seleccionador, al que se le pide un obituario y ¿¿¿¿hasta un partido homenaje???? hasta donde llegan las sandeces en este país... claro que la palabra es menos seria y creíble cuando sale de la tinta del gordo del As, el que pedía que el look de Mourinho o Luís no era el adecuado, el que calificó a Gareth Bale de herniado y paticorto.
Julen Lopetegui, escondido en Oporto el pasado martes.
La selección española, tras esa época dorada diseñada por genios balompédicos y otros dioses del deporte entre los que no se encuentra el pecador Marqués del Nabo ha vuelto a su senda habitual, a la que le encajan mejor adjetivos como el de Pokémon Go, un campo de juego en el que el seleccionador está controlado por los niñatos desorientados de la federación y la prensa, que aún se apiadan de carcamales obesos como Pepe Reina porque hace reir al grupo, por cosas como esta no se me puede hacer creíble que la ausencia de Casillas sea simplemente deportiva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario